DISFUNCIONES SEXUALES

Las disfunciones sexuales son problemas en la respuesta sexual humana (el deseo, la excitación y el orgasmo) que usualmente impiden el desarrollo de una vida erótica plena, afectan la salud integral y la autoestima del individuo, así como su relación de pareja. Pueden estar causados por factores físicos y/o psicológicos.

 

Según estadísticas, aproximadamente una de cada tres personas y una de cada dos parejas presenta algún tipo de disfunción sexual. Si bien la gravedad del trastorno varia en cada caso desde un grado leve hasta el grave, pasando por diversos matices, generalmente se produce algún tipo de dificultad en el individuo y en la pareja, que depende de diversos factores: el significado que se le da al trastorno, las interpretaciones que se realizan alrededor del mismo, el momento evolutivo de la pareja y el tipo de vinculo que se establece, la calidad de la comunicación, la estima del individuo, las expectativas de solución y la información que se posea, entre otros factores. Según estadísticas, aproximadamente una de cada tres personas y una de cada dos parejas presenta algún tipo de disfunción sexual. Si bien la gravedad del trastorno varia en cada caso desde un grado leve hasta el grave, pasando por diversos matices, generalmente se produce algún tipo de dificultad en el individuo y en la pareja, que depende de diversos factores: el significado que se le da al trastorno, las interpretaciones que se realizan alrededor del mismo, el momento evolutivo de la pareja y el tipo de vínculo que se establece, la calidad de la comunicación, la estima del individuo, las expectativas de solución y la información que se posea, entre otros factores.

 

CUÁLES SON LAS DISFUNCIONES?

Trastornos del deseo:

En general , la mayoría de las personas nos interesamos por la sexualidad, sobre todo después de llegar a la pubertad. El deseo es más intenso en algunas épocas de la vida que en otras. Disminuye cuando una persona está demasiado absorbida por su trabajo u otras actividades y aumenta cuando la persona tiene una oportunidad sexual excitante y cuando está en compañía de una persona que le atrae mucho.
El deseo puede ser demasiado fuerte o demasiado débil, sin ser ésto un problema. Se transforma en disfunción cuando la persona padece y sufre la falta o el exceso de deseo y cuando esto se perpetua en el tiempo. Podemos encontrarnos con personas que no sienten casi nunca necesidades sexuales; no sienten deseos de salir con otras personas, no se masturban, no tienen fantasías sexuales. También se considera un trastorno, el hecho de que el deseo sexual de una persona sea tan intenso que la sexualidad se convierta en una obsesión o preocupación constante.

Disfunción de la excitación:

La fase de excitación sexual se caracteriza por una experiencia subjetiva de placer, acompañada de cambios físicos: la erección y tumescencia del pene en el hombre y la lubricación en la mujer. Las disfunciones sexuales que son propias de esta fase, se caracterizan por la incapacidad de mantener una erección: disfunción erectil para el hombre y por la falta de lubricación o trastorno de la excitación en la mujer. En ambos casos puede deberse a una causa orgánica, psicológica o mixta.

Disfunción en el orgasmo:

El orgasmo es el momento en que la persona alcanza el pico de placer o clímax. En el hombre se acompaña de un eyaculado y en la mujer de contracciones rítmicas del útero. En ambas predomina una sensación subjetiva de satisfacción que luego será seguida de un momento de relajación. Los trastornos del orgasmo femenino se denominan anorgasmia, y se produce generalmente por un exceso de control, mientras que en el hombre lo que se ve produce es una falta de control sobre su eyaculación dando por resultado una eyaculación rápida o retardada. La primera es cuando se produce antes que el hombre lo desee y la segunda cuando se demora.

Trastornos del dolor:

Dispareunia: Dolor genital o disconfort, persistente o recurrente asociadas a las relaciones sexuales. Éste dolor se mantiene en el tiempo (mínimo 6 meses) y lleva a un coito dificultoso y hasta la evitación del mismo. El dolor puede tener una causa orgánica o psicológica. Puede también haber comenzado por un dolor físico, pero una vez resuelto éste dolor , se perpetuó a nivel de un bloqueo psicológico (por ejemplo, anticipación al dolor).

Vulvodinia: El dolor se localiza en la vulva. Dispareunea y vulvodinia son cuadros femeninos, aunque debemos aclarar que el hombre también puede sufrir dolores coitales.

Vaginismo: Espasmo involuntario persistente o recurrente de la musculatura del tercio inferior de la vagina, especialmente en el transverso profundo del perineo y el elevador del ano. Lleva a la imposibilidad de realizar el coito (penetración). Ésta disfunción puede tener su base orgánica como ser por ejemplo, un tabique, aunque mayormente su causa es de origen psicológico. Tambien puede ser primaria (desde siempre) o secundaria (en determinado momento de la vida)

Matrimonio no consumado:

Postulamos que ésta es una entidad clínica aparte y que debe diferenciarse de las causas individuales reconocidas como vaginismo, fobias sexuales o disfunciones sexuales masculinas (eyaculación ultra precoz o disfunción eréctil). Ellas pueden coexistir con la posibilidad de coito penetrativo. Cuando no se puede consumar la solución del problema involucra obligatoriamente a ambos miembros de la pareja.
No hace falta la libreta, puede suceder en cualquier pareja de novios o amantes. Lo que define a un Matrimonio no Consumado (nombre heredado de la terminología legal), es la incapacidad para llevar a cabo lo que técnicamente se conoce como penetración intra-vaginal.

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